jueves, 27 de enero de 2011

...Cuatro largos años de espera en Santo Domingo, les había servido para aclimatarse con los aires del trópico. A comienzos de la segunda semana del mes de Agosto fueron llamados a formar filas para recibir a la virreina María de Toledo, quien regresaba de España con los restos de su esposo e hijo, Don Cristóbal y Don Diego Colón. Una salva de cañones, les hacía antesala ese día.
Velados en capilla ardiente, fueron inhumados de acuerdo a la voluntad del explorador, después de haber estado sepultado en la iglesia de San Francisco de Valladolid (Don Cristóbal) desde 1506 hasta 1509, de donde fue trasladado por Don Diego a la Cartuja de las Cuevas de Sevilla, y ahora, treinta y cinco años más tarde, ambos eran traídos por Doña María, esposa y madre, a la isla que primero descubrió...

No hay comentarios:

Publicar un comentario